martes, 30 de junio de 2009

Amigas masacradas


Lo que a continuación relato, sucedió a tres amigas radicadas en Kentucky, Estados Unidos. Ellas eran como hermanas, pero cuando querían tener unas vacaciones que siempre planearon lejos de sus padres para sentirse en libertad, todo resultó una pesadilla macabra.

Sandra, Mary y Louisa se conocían desde niñas, terminaron juntas la escuela y organizaron un fin de semana para descansar. Decidieron alquilar una cabaña en la montaña donde pasarían sus vacaciones de fin de cursos.

Juntas arribaron a su destino, todas coincidieron en la belleza de la cabaña y el paisaje que observaban, sin embargo al anochecer, se inquietaron al escuchar algunos ruidos extraños.

Louisa era la más temerosa de las tres, entró en una crisis de pánico que lloraba suplicando regresar a casa. Las otras dos amigas la consolaban diciéndole que se tranquilizara, que sólo eran ruidos normales por ser una cabaña vieja. Sandra, la más valerosa, decidió ir a la cocina por un vaso con agua para tranquilizar a su amiga, pero su miedo fue al máximo cuando abrió la congeladora y encontró algunos frascos de vidrio con diversos órganos humanos ensangrentados, algunos órganos aún palpitaban.

Su grito aterrador alteró a sus otras amigas, Mary llegó corriendo a la cocina para ver lo que sucedía con su amiga. Sandra sin poder pronunciar palabra, sólo señalaba el refrigerador, Mary lo abrió y encontró un hueco vacío y sucio de la congeladora. Sandra le narró lo que había visto e insistió como su amiga en irse a casa. Mary las hizo entrar en razón y decidió que no echarían a perder sus vacaciones por alucinaciones.

Los días siguientes las amigas lograban ver algunas sobras en la obscuridad, las tres ya pensaban si lo mejor era regresar a casa. Una noche, Louisa comenzó a enloquecer, gritaba desesperada: ¡Ayúdenme, me quieren matar!

Louisa un poco tranquila les confesó que había soñado que las sombras la detenían mientras ellas dos, sus amigas, la acuchillaban.

La luz se cortó, los gritos desgarradores de Louisa se acrecentaron, cuando la luz volvió, Sandra llevaba el rostro y las manos manchadas de sangre, sus facciones habían cambiado. Se asemejaba a un monstruo pálido y de ojos rojos, con dientes manchados con la sangre de Louisa que yacía muerta en el suelo.

Mary trató de escapar, pero nunca pudo abrir la puerta, la voz de Louisa sonaba distinta, le dijo que la casa las quería a las tres muertas. Mary intentó defenderse, tomo un cuchillo de la cocina, y con furia lo clavó en el cuello de Sandra. Las sombras salieron de la nada y atraparon a Mary, un impulso fuerte la azotó contra el techo de la cabaña.

Cuando la policía llegó, encontraron a Mary delirante colgada de las vigas del techo. Ella gritaba que la casa lo había hecho. Mary fue a dar a la cárcel como asesina de sus dos amigas.

lunes, 29 de junio de 2009

El encapuchado


Hola, mi nombre es Alexandra Márquez, tengo 22 años, y esto me sucedió cuando tenía yo aproximadamente 17 años en mi habitación, esto fue un encuentro cercano y te lo platico porque no lo puedo olvidar y porque aún sigue sucediendo.


Resulta que la casa donde vivíamos la dividieron en 4 casas, yo viví en 2 de ellas, primero en una y después en la otra, para esto en la primera casa se escuchaban cosas y cuando nosotros no estabamos en la casa e iba gente a buscarnos, decían que un hombre entreabría la cortina asomandose y decía que no estabamos.


Así sucedió hasta que un día tocaron la puerta de la entrada, pero era imposible que alguién entrara hasta esa puerta porque había 3 rejas antes de poder llegar a ella y lo peor, tenía puesto el candado, eso fue en la madrugada, yo y mi prima estabamos en la cocina, nos asomamos y al no ver a nadie nos inbadió el miedo, optando por irnos a acostar.


Mi madre, más valiente, fue a ver, y por donde ella pasaba le golpeaban la pared. Minutos más tarde llegaron dos amigo de la familia a recoger unas cosas, por amabilidad se le invitó a esperar en la sala, el otro amigo fue a la cocina por un vaso con agua, regresó muy asustado diciendo que un hombre estaba sentado en el sillón fumando, al día siguiente nos cambiamos a la casa de enseguida.


Mi ventana colindaba al patio de nuesta anterior casa, desde ahí pude escuchar que alguién lloraba, cosas que por fortaleza atribuí a mi imaginación, por eso optaba por dormir con la musica de mi estéreo encendido, colocando el temporizados de auto apagado a las 2:00 am para no causas caos entre vecinos.


Recuerdo que entre mi sueño pude ver a un hombre vestido de negro totalmente encapuchado, estoy segura que se trataba de un hombre por su complexión, fue tanto el miedo que desperté en seguida, el estéreo aún estaba encendido, por lo que deduje que aún no eran las 2 de la madrugada, cuando volví mi vista para ver el reloj de luz en el estéro, y en el reflejo pude ver a un hombre hincado al lado izquierdo de mi cama, sin moverme de miedo de reojo vi a un himbre encapuchado, cerre fuerte los ojos pensando que aún era un sueño.


Cuando abri los ojos aún estaba ahí, observandome, quise gritar, pero no pude, el grito se atoró en mi garganta, el cuerpo se me durmió me quede paralizada.


Desperté a la mañana siguiente, no recuerdo que más pasó, pero esto es muy recurrente.

domingo, 28 de junio de 2009

¡Cuidado con el autostop!


Se cuenta que en el años de 1934, una noche, en el salón de baile O. Henry de Chicago, en Estados Unidos. Una joven se peleó con su novio decidiendo volver a casa sóla. A orilla de la carretera pidiendo autostop. Desgraciadamente la atropellaron y murió.


Nadie acudió a identificar el cadaver, por lo que la nombrarón Mary, y fue sepultada en el cementerio de la resurección. Por tal cosa, se le llama "Resurrection Mary", ya que su fantasma aparece a orilla de la carretera, testimonios de algunos automovilistas citan haberla recogido, y la joven solicitaba ser llevada al salón de baile. Sin embargo los automovislistas llenos de pánico observaban como se desvanecía lentamente.


Este tipo de espectros vuelven con la ilusión de terminar lo que dejaron truncado, en ocasiones dan advertencias y avisos de prevención de algún peligro o desastre. Los encuentros son recurrentes en diversos países, pues de alguna u otra forma hay alguién que narra la historia del fantasma del autostop.


En 1981 una camioneta Renault donde tripulaban cuatro pasajeros, dió autostop a una pareja de jovenes, los tripulantes se vieron en la necesidad de reacomodarse para que la pareja tuviera espacio en el vehículo, escuchaban en autoestereo, cuando uno de los extraños grito: ¡Cuidado con la curva!


El conductor tomo la curva con precaución, y todos vieron llenos de miedo, cómo la pareja desaparecia frente a ellos.


Los fantasmas del autostop son muy comunes por las carretera solitarias y alejadas de las ciudades.

sábado, 27 de junio de 2009

Menudo trabajo tengo


Qué maldición esto de trabajar en el primer subsuelo.


Encima un subsuelo de hospital, tan cerca de la morgue que no me animo ni a levantar la voz porque el silencio que la rodea es casi exquisito, algo que no se debe romper con la sonoridad de una palabra o el entrechocar de algún objeto.



Para colmo tengo la guardia nocturna. Atender el teléfono en esta soledad infinita, porque trabajo sola, absolutamente sola y aislada de todo y de todos, es un sacrilegio a la inconmensurable quietud de los muertos. Siento que este silencio me aplasta, que trata de arrancarme el frágil juicio que me queda para tirárselo a los gatos que pululan como fantasmas en los jardines del hospital. Carajo, con tantos laburos y yo departiendo en este hueco rebosante del llanto mudo de los que se fueron, ahí nomás, del otro lado de la pared.



No puedo dejar de pensar que las noches en este sitio están plagadas de cuentos de terror, donde la realidad pelea a capa y espada con la incongruencia lastimosa de los despojos que una vez fueron gente como yo.



¿Vagarán sus espíritus a través de los amplios corredores que circundan este primer subsuelo? ¿Estarán respirándome en la nuca mientras escribo? Gran paradoja, hilachas de utopías que trato de abarajar en el aire estancado de este recinto podrido que lucha por desquiciarme sin éxito.



Má sí, che. Cada uno trabaja donde puede. Gracias que tengo trabajo. Las utopías son parte de la vida, así que es mejor convivir con ellas y no pensar que mañana, puedo ser un cuerpo más del otro lado de la pared, allí en esa cámara refrigerada.


jueves, 25 de junio de 2009

EL CUENTO DE TERROR. RESEÑA


Por: Liliana García

“Me bastó un segundo para arrojarlo al suelo y echarle encima el pesado colchón. Sonreí alegremente al ver lo fácil que me había resultado todo. Pero, durante varios minutos, el corazón siguió latiendo con un sonido ahogado. Claro que no me preocupaba, pues nadie podría escucharlo a través de las paredes. Cesó, por fin, de latir. El viejo había muerto. Levanté el colchón y examiné el cadáver. Sí, estaba muerto, completamente muerto. Apoyé la mano sobre el corazón y la mantuve así largo tiempo. No se sentía el menor latido. El viejo estaba bien muerto. Su ojo no volvería a molestarme.” (El corazón delator, Edgar Allan Poe)

La conocida frase de H. P. Lovecraft, “La emoción más antigua y más intensa de la humanidad es el miedo, y el más antiguo y más intenso de los miedos es el miedo a lo desconocido”, engloba el concepto universal de los cuentos de terror.
Por ser este un género estrechamente relacionado con las emociones primitivas, se puede decir que el cuento de horror es tan viejo como el pensamiento y el lenguaje humanos, por tal motivo aparece como un ingrediente del folklore más antiguo de todas las razas, y se cristaliza en las narraciones orales, en las canciones, crónicas y textos sagrados más arcaicos, pues el germen del terror se encuentra implícito en la naturaleza humana.

Pero a pesar de estos antecedentes remotos, el relato de terror tiene sus verdaderas referencias en la literatura fantástica de finales del siglo XVIII y durante el siglo XIX, tiempo en que los autores clásicos del género rescataron el cuento de terror de la leyenda y del cuento popular.

Durante este período Gran Bretaña, con su novela gótica, se constituye en pionera de la novela negra. La primera novela gótica donde aparecen todos los elementos esenciales del género es El castillo de Otranto (1764), de Horace Walpole.

Otra de las autoras más importantes del género es Anne Radcliffe, cuyas famosas novelas hicieron del terror y el suspenso una moda, e instauraron nuevas pautas en lo que atañe a la atmósfera aterradora y macabra. Una de sus obras se destacadas es Los misterios de Udolpho (1794).

Un poco después el pueblo demuestra gran interés por obras sencillas como la de Daniel Defoe que da origen a la ghost store, es decir a las historias de fantasmas donde la brevedad, el humorismo y el realismo son sus principales características, alcanzando su cumbre con M. R. James (1862- 1936).

Más adelante en el tiempo, el cuento de terror tiene su apogeo con Edgar Allan Poe, maestro indiscutible del arte de narrar que representará la perfecta síntesis de lo macabro y lo feérico, lo fantástico visionario y lo fantástico interior; su obra nos muestra con igual intensidad a la ensangrentada muchacha que se levanta de la tumba después de permanecer varios días enterrada de La caída de la casa Usher como la sugestión de un asesino psicópata que quiere liberar su alma mediante un monólogo cargado de tensión en El corazón delator.

Los temas de Poe nacen de forma irremediable de su mundo interior: obsesiones, alucinaciones, sueños, transformándose en materia literaria.

Sus espectros adquieren de este modo una malignidad convincente que no posee ninguno de sus predecesores, e instauran un nuevo modelo de realismo en los anales de la literatura de horror. De hecho, puede decirse con justicia que Poe inventó el relato corto en su forma actual.

Otros como Hoffmann, Arthur Machen, Blackwood, Howard P. Lovecraft, Guy de Maupassant y Bram Stoker, hicieron honor al género.

Entre los más conocidos autores contemporáneos, en su mayoría norteamericanos, hay que mencionar a Dan Simmons (El río Estigia fluye corriente arriba), Ramsey Campbell (La camada), Peter Straub (La esposa del general), Dean Koontz (Terra Phobia), Richard Matheson (A través de los canales), Ray Bradbury (Y la roca gritó), Clive Barker (Terror) y el omnipresente e irregular Stephen King (La niebla).

Autores no faltan, libros tampoco. Entrar en el mundo de los cuentos de terror es un desafío que muchos aman pero otros temen…

*Extraído de la Revista PAPIRANDO

Te recomendamos descargar la lectura de Cuentos de Terror de la Revista PAPIRANDO # 4

domingo, 21 de junio de 2009

Abriendo el Portal del Fin del Mundo


En el pasado, muchas personas, en su mayoría mujeres, murieron asesinadas despiadadamente por sus prácticas sobrenaturales, las brujas.


Ellas hacían rituales para invocar al que ha de ser liberado y destrozara a los humanos que no esten con el Todopoderoso. Hoy en día se toma a la brujería como un acto de incredulidad y de fantasía.


Algunas religiones y sectas creen firmemente que hoy en día se sigue practicando la brujería y rituales que sin darnos cuenta realizamos abiertamente, esto según la teoría, es porque algunos realizadores de cultos que cuentan con poder ($$$$) manejan campañas publicitarias en medios de comunicación que incitan a realizar cultos al demonio, obvio, que como el maestro del engaño es el mal, nunca lo pedirá abiertamente y lo realiza a través de actos de campaña persuadiendo como si fuese algo inofensivo y natural.


Se cree que por ello la vida diaria da asesinatos crueles sin razón, homicidios seriales, depravaciones sexuales y cosas peores.


Todo el plan es ir abriendo poco a poco el Portal que ha de traer la destrucción en el Fin del Mundo, y reine el mal como lo dice la biblia. Para despues de que eso acabe, el Todopoderoso recogerá a sus elegidos.


Verdad o Mentira, no lo sé. Es cuestión de reflexionar.

sábado, 20 de junio de 2009

La Llorona en Oaxaca


Llegué a trabajar a la comunidad citada arriba y renté una casa cerca del río, porque me pareció muy atractivo en mis horas libres ir abajo a refrescarme.


Sin vecinos a metros de distancia, todo me pareció tranquilo, al paso de los días note que cerca de las 2 de la mañana se escuchaba lavar a alguien sobre las piedras que utiliza esa gente durante el día como lavadero y que quedaban precisamente cuesta abajo de una de mis ventanas.


Como todo joven curioso y valentón yo de 23 años y varón me tomé el atrevimiento de alumbrar con mi lámpara para ver quien era la persona que noche a noche lavaba de madrugada, mi sorpresa fue que nadie estaba allí y quede sorprendido.A partir de esa noche tuve pesadillas , donde aparecía una serpiente gigante sobre mi techo y escuchaba sus ruidos al anochecer.


Cierta noche al terminar de asearme los dientes quedé perplejo al verla parada al lado mio, era una mujer blanca como un papel, alta como de 1.80 mts. super delgada y sus manos eran super delgadas , sus dedos terminaban en punta y su pelo era largo y negro muy despuntado. Un escalofrío, me dejó inmóvil, tardé unos segundos en sobreponerme y darme vuelta, jamás me mostró su cara y creo que eso me salvó, pero llegue a mi habitación y me encerré hasta que amaneció.


En tres días mas después de ese hecho me mudé de ese lugar, pero jamas olvidé lo ahí sucedió y ese secreto lo guardo por miedo a que se piense que estoy loco o alucinado, soy un hombre preparado, con posgrado y muy serio y se que lo que vi es verdadero y lo narro para que no hagan lo que yo, curiosear con seres del mas allá.Si se escucha un ruido de noche lo mejor es no asomarse, eso puede molestarlos.


Fuente: lacasadelterror.com